El 4 de Junio pasado se llevó a cabo la Asamblea Ordinaria de Representantes de la CAAITBA -Caja de Previsión Social para Agrimensores, Arquitectos, Ingenieros y Técnicos de la Provincia de Bs. As., que es su autoridad máxima y que se integra por representantes de cada uno de los entes de la colegiación.
Desde el CAUBA CS la postura mayoritaria fue suspender la actualización de los valores referenciales prevista para el mes de octubre.
Fue decidido de común acuerdo entre los colegios y fundamentado en que el vigente se considera excesivo en relación a la evolución de la economía.
Es decir, que no habrá corrección de valor referencial y quedará fijo en $ 1.518.000
Comprendemos el contexto económico y la intención de brindar previsibilidad a la sociedad. Sin embargo, consideramos que esta medida parte de un diagnóstico equivocado y puede profundizar la delicada situación que atraviesa el ejercicio profesional.
Los datos elaborados por el Instituto de Estadística Colegial (IECI) del propio CAUBA son contundentes. Durante 2025, solo el 51% de la matrícula provincial registró actividad profesional mediante visaciones, lo que significa que prácticamente la mitad de los matriculados no tuvo trabajo profesional registrado.
En el Distrito 9, si bien el porcentaje de actividad alcanza el 68,7% —uno de los más altos de la provincia—, todavía existe un 31,3% de profesionales sin actividad registrada. A ello se suma un fenómeno igualmente preocupante: el 50% del total de los honorarios provinciales se concentra en apenas el 3,7% de la matrícula, evidenciando una creciente concentración del trabajo profesional.
Estos indicadores muestran que el problema no radica en los honorarios. Su incidencia dentro del costo total de una obra es reducida y su congelamiento no representa un alivio significativo para quienes construyen. En cambio, sí implica una disminución directa del ingreso de los profesionales.
Nos preocupa que la respuesta a la coyuntura económica sea avanzar sobre el valor del trabajo profesional. Ese camino conduce a una pérdida del poder adquisitivo, mayor precarización del ejercicio, competencia por subsistencia, concentración de la actividad y un progresivo debilitamiento de nuestras instituciones.
El mismo informe del IECI señala además que el 51,4% de los matriculados no alcanza a cubrir el Costo Mínimo Anual Operativo (CMAO) con los honorarios obtenidos. Es decir, más de la mitad de la matrícula no logra sostener económicamente el ejercicio profesional en condiciones mínimas, y en estas condiciones y con el aumento programado del 15 % de la CMAO, será aún más dificultoso cumplir con esta obligación.
Asimismo, congelar los valores referenciales implica una pérdida de capacidad económica real para el sistema colegial, afectando el financiamiento institucional y, con ello, la posibilidad de sostener servicios, capacitación, asistencia y políticas de acompañamiento a la matrícula.
En un contexto inflacionario, mantener sin actualización los valores referenciales significa, en los hechos, un progresivo desfinanciamiento del sistema y un nuevo ajuste sobre quienes ejercen la profesión.
Entendemos que, si existen tareas profesionales cuyos honorarios referenciales requieren ser revisados por haber quedado desactualizados o presentar distorsiones, la herramienta adecuada no es congelar el valor referencial general, sino revisar y actualizar las tablas de valores referenciales específicas, corrigiendo esas situaciones puntuales sin afectar al conjunto del ejercicio profesional.
Por todo ello, desde el CAUBA Distrito 9 sostenemos que los valores referenciales deben continuar actualizándose de manera razonable, acompañando la evolución de los costos, con el objetivo de preservar honorarios profesionales dignos y garantizar un ejercicio sustentable, federal y de calidad.






